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TIEMPO DE VACAS LOCAS
Dijo el profeta que,
tras siete años de vacas gordas vendrían siete años de vacas flacas y que ello
significaba que a siete años de prosperidad, sucederían otros tantos de miseria.
Sin embargo, nada debió intuir que aquellas vacas surgidas de un repetido sueño
fueran alteradas, en esta época, por una epidemia real de vacas locas.
Ahora, las vacas,
pierden su cordura más o menos pastoril y se vuelven completamente majaretas,
muriendo entre horribles sufrimientos y contagiando a todo bicho viviente; por
lo que deben ser sacrificadas a miles, dejando en la ruina a ganaderos,
carniceros y a medio mundo si Dios no lo remedia con premura.
Seguramente, el
profeta bíblico, actualmente afirmaría tajante que estamos asistiendo al inicio
de un tiempo completamente desequilibrado, donde las gentes actúan de una forma
demencial, como por ejemplo separándose después de poco tiempo matrimonial;
drogándose de una forma inmisericorde: matándose por la mínima intolerancia.,
amén de otros fenómenos desconcertantes impropios de una sociedad ordenada
medianamente, tales como es el escandaloso éxito que alcanzan algunos personajes
que sólo poseen un extraño tufillo depravado, los cuales cobran cifras
desorbitadas en un solo día por alguna exclusiva insustancial, cifras que un
obrero tardaría en alcanzar toda una vida laboral completa.
Antes, para alcanzar
el éxito y la fama se necesitaba ser un extraordinario artista, un destacado
científico o poseer méritos de heroicidad o sacrificio sublime dando todo por
los demás.
Después de sopesar
el éxito de tales «señores» y «señoritas», además de otros “artistas” como
algunos escritores que nos hacen perder cientos de horas para explicar, en un
inacabable volumen de incontables páginas que un tío se ha ligado a una tía...,
o lo que es peor, a otro tío, aburriéndonos con tan «originales bodrios».
¿Y que pasa con la
bolsa? Con la bolsa y otros negocios bancarios, como los fondos de inversión...
etc. Pues, señor mío pasa lo que pasa, que los economistas o los banqueros del
mundo entero parece que se estén volviendo completamente locos con su afán de
enriquecimiento desaforado.
Aseguraba mi abuelo:
La bolsa y todo eso es un juego, y cuando alguien gana es por que alguien
pierde. Resultado de esa teoría, que si el año pasado en ese juego perdieron los
pequeños inversores un promedio del treinta por ciento. Por otro lado, los
bancos ganaron precisamente ese porcentaje....; De continuar con esta locura
desmesurada en la cual importa un rábano la seguridad de esos pequeños capitales
que muchas veces son el sacrificio y ahorro de toda una vida, pronto muchas
personas se quedaran con lo puesto viendo como se han esfumado los ahorros tan
duramente ganados.
Otra cuestión, no
menos relevante, carente de cordura, es la de la natalidad española. ¿Pero es
que estamos tan locos que no vemos que la gente joven no puede procrear porque
necesitan trabajar los dos durante el resto de sus vidas para pagar la hipoteca
del piso? ¿Pero es que nadie se da cuenta de que los precios de los pisos han
subido hasta la luna? ¿Que el gobierno apenas ayuda a los jóvenes, como se hace
por ejemplo en Francia, en especial a los empresarios?.
Posiblemente podría
llenar páginas y más páginas de locuras y más locuras, hasta cansar al amable
lector con cosas que todos sabemos.
No obstante, si
miras para otro lado, verás que aún podemos estar contentos, pues aquí de
momento no nos cortamos la cabeza unos a otros. Pero.., ¿Qué ocurre con el
descontrol de inmigrantes? ¿Qué pasará cuando invadan España los siete mil
millones de habitantes del planeta?.
En fin, creo que yo
también empiezo a desvariar, así que adiós y que usted lo pase bien; Me voy al
fútbol a pegar voces...
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