PEQUEÑO JAL

PEQUEÑO JAL

¡Al fin lo había encontrado!
Enseguida fui a buscar a Ciona para darle tan grata noticia
Cuando se lo dije , su emoción fue inmensa..
¡Oh Dul, quiero verlo!.. ¿Dónde está mi pequeño?
_Ha sido esta mañana en la reunión, cuando me lo ha comunicado Roy, pues él ha sido el que lo ha detectado. Él siempre ha sido más receptivo que los demás, me ha dicho que está en un pequeño planeta de la Vía Láctea y el Presidente Supremo ha recomendado que debemos ir y decidir su futuro.
Ciona con lágrimas en los ojos asintió y al poco partimos.
Atrás quedó la Gran Galaxia en la que Ciona y yo estuvimos unidos los últimos doscientos anstroms. Fueron anstroms llenos de felicidad empañados solo por el nacimiento de nuestro pequeño Jal, pues tenía una inteligencia muy inferior a los demás niños y aunque mejoró notablemente durante su crecimiento jamás sería como los otros.
Estamos atravesando una galaxia, las estrellas pasan a nuestro alrededor a gran velocidad,
Hemos dejado atrás miles de ellas, estamos viajando a tres veces la velocidad de la luz y al poco estamos en un espacio vacío, tenemos la sensación de una ingravidez tan sorprendente que se nos antoja estar suspendidos en la nada absoluta, sin embargo tal sensación es efímera enseguida advertimos que de nuevo entramos en un nuevo estado estratosférico y empezamos a atravesar nebulosas de pequeños planetas que giran alrededor de estrellas de tercera magnitud, la mayoría apagadas, muertas, indicios de que nos estamos acercando ala Galaxia Andrómeda que atravesamos sin dificultad. De nuevo nuestra nave de última generación entra a gran velocidad en otra nube de estrellas súper-brillantes , estamos atravesando la fastuosa Vía Láctea, es una gran Galaxia en forma de espiral nos dirigimos al núcleo de tan asombrosa Galaxia mientras en Ciona se va incrementando el estado de ansiedad por ver a su hijo, nuestro hijo.
Damos unas vueltas alrededor del núcleo de la Galaxia buscando una pequeña estrella en cuyo alrededor giran pequeños planetas, nos sorprende uno algo mayor que los demás rodeado por un anillo de asteroides, y por fin, el que buscamos, un pequeño planeta.
¡Aquí debe estar nuestro hijo!
Es una pequeña estrella amarilla, insignificante comparada con otras de la Galaxia, seguimos buscando entre planetas de diversa magnitud, algunos rodeados de anillos como el que antes vimos en otro lugar de esta misma Galaxia, aquí no esta Jal y ya nos impacientamos yo me estoy poniendo nervioso y Ciora no para de llorar y gemir lastimosamente ¿Dónde estas Jal? ¿Dónde estas?
Pasamos a otra estrella de las más grandes, del sistema, es muy brillante, tiene varios anillos formados por minúsculos satélites que giran a su alrededor, pero aquí tampoco esta Jal
Rayando en el desespero nos dirigimos a otra estrella imponente, la más grande, tiene nueve planetas con satélites uno de esos planetas, quizá el más grande, pues desde donde estamos situados así lo vemos, también posee un anillo formado por una nebulosa de asteroides como los que ya hemos visto antes. De pronto un pequeño planeta azulado con solo un satélite llama nuestra atención.. Desaceleramos la velocidad de nuestra nave, y nos vamos acercando a él, es un planeta pequeño pero sorprendente, con grandes masas de agua y mucha vegetación, entre grandes montañas nevadas y desiertos.
¡¡¡Aquí esta nuestro hijo!! ¡¡Mira Ciona es Jal, nuestro pequeño Jal!
Con alegría Ciona mira por el visor electro gráfico y exclama, llena de alegría.- ¡Es verdad, llena todo el planeta con su presencia, y mira hay muchos seres pequeñitos con él.
Si Ciona, son seres insignificantes con cuerpos orgánicos, seguramente los ha creado él para entretenerse. Parece que nuestro hijo se recrea dirigiendo sus destinos.
Dul. Tendríamos que impedirlo… Tal vez sufran ya que parece que tienen inteligencia.
No Ciona, Jal lo llena todo con su espíritu, ellos parecen felices y no lo ven, son incapaces de verlo con sus pequeños cerebros químicos, aunque seguro que lo presienten, que son conscientes de su presencia.
¿Entonces, que hacemos Dul? ¿Nos lo llevamos a nuestra Galaxia?
Es mejor que lo dejemos aquí, nunca lo he visto tan feliz jugando con sus pequeños seres, no creo que les moleste mucho, ni les haga ningún daño. Podemos venir en alguna ocasión a verle y comprobar como se encuentra..
Hasta le han puesto nombre: Le llaman Dios….
Regresemos..

fin