He decidido tras
arduas reflexiones, revelar al mundo algo sorprendente. Quizá usted, amigo
lector, igual que otras muchas
personas,
algunas veces, se haya parado a pensar en las cosas de la vida; cosas
aparentemente normales y que para algunas como
usted o como yo
son incomprensibles desde el punto de vista lógico. ¿No se ha preguntado
miles de veces, cuando ve una ciudad
como Barcelona o
Madrid de donde diantres sale tanta comida, gasolina etc.? ¿No ha pensado en
que cuando Adán y Eva fueron expulsados del paraíso se encontraron en un
mundo con solo piedras agua y árboles, además de muchos bichos, la mayoría
peligrosos? Realrnente algunas personas como nosotros no dejamos nunca de
asombrarnos ante estas cosas tan relevantes y curiosas como las mencionadas.
Una ciudad necesita millones de toneladas de alimentos, y eso no es fácil de
conseguir, o si no que se lo pregunten a los agricultores, ganaderos y
pescadores. Por lógica deberíamos vivir siendo conscientes de los medios que
tenemos a nuestra disposición y no tal como hacemos derrochando a manos
llenas todos esos recursos tirando la s prendas de vestir en perfecto estado
de uso, como vehículos automóviles funcionando o con ligeras averías
fácilmente reparables, y miles de cosa tal como aparatos electrónicos,
muebles etc. que podemos ver despreciados por doquier, continuamente. Sin
embargo cada día se mueren de hambre rnillones de seres humanos en otros
lugares, algunos de esos lugares rebosantes de riquezas que disfrutan solo
unos pocos. Las personas como nosotros jamás llegaremos a comprender ni
remotamente a donde vamos ni porque vivimos inmersos en este desequilibrado
mundo donde impera el imbecilismo y las perversiones de toda índole.
Por todo lo
expuesto me puse a hablar con mi amigo el extraterrestre al que ya debes
conocer por haberlo presentado en otra ocasión. Después de formularle
algunas preguntas sobre la cuestión que tratamos, me informó ampliamente con
todo lo que sin lugar a dudas sorprenderá las personas que piensan corno
usted y como yo.
Seguramente
amigo Antonio, tú y los que piensan de igual forma, se habrán dado cuenta de
la evolución científica en este planeta y como es natural creen que todo es
obra de personas terrestres, sin embargo tal cosa no es así ni mucho menos,
aunque así se crea por ser algunas de esas personas famosas al haberse
reconocido mundialmente su trabajo y sus logros
Posiblemente tu
y el lector de tus narraciones habréis observado como la ciencia avanza
constantemente llegando al extremo de que es completamente imposible estar
al corriente de todo lo que se publica de los conocimientos y novedades
científicas que diariamente se producen en todo el planeta, o dicho de otra
forma tal vez más brusca.; es totalmente imposible que las personas de este
planeta a las que nosotros hemos estudiado muy a fondo puedan comprender
salvo que nosotros los vigilantes del Universo lo propiciemos, los
pormenores de todos esos conocimientos técnicos.
Ante esas
aseveraciones le pregunté sarcásticamente: ¿Que intentas decir con todo ese
galimatías de tonterías?
! —Lo que he
querido decir es que la raza humana es totalmente idiota que cada vez que se
ha ideado algo es porque nosotros lo hemos inspirado a ciertas mentes aptas
para su posterior desarrollo, algo así como si lo mandásemos hacer al
subconsciente del elegido.
-.!No digas
sandeces, todos los inventos conseguidos en este planeta, siempre sin
excepción han sido hechos con grandes sacrificios, estudios y fracasos, y es
más, cuando algo se consigue primero es algo tosco y después se va
perfeccionando con el esfuerzo del mismo u otros científicos, como es el
caso de la televisión que primero era en blanco y negro con pantallas
redondas y escasa luminosidad y ahora después de muchas variantes son de
alta resolución con colores brillantes y planas y grandes amen de otras
ventajas. Así podríamos hablar del cine la medicina, la aviación, telefonía
etc. llegando a los viajes espaciales….
-En los que has
de reconocer que no tenéis aún ni idea.--Dijo mi amigo tras cortar mi
palabra.
Mi amigo el
extraterrestre me miró complacido y después afirmó tajante: — Verdaderamente
tú eres la prueba de lo torpes que llegáis a ser, ¿Pero tan tonto eres que
no comprendes que cuanto se os da es de forma escalonada y científicamente
lógica. ?
Un poco enfadado
por los improperios a que me sometía mi amigo, le expuse !—En el caso de de
lo que dices sea cierto, resulta que vosotros sois los culpables de todo lo
malo que aqueja a este planeta pues no solo se han inventado cosas buenas
como la penicilina, sino también cosas que matan como la pólvora y los demás
artilugios armamentísticos hasta llegar a la bomba atómica.
—Pues no me vas
a creer, respondió con los ojos encendidos por la ira que mis alegaciones le
estaban produciendo.—Pero cuanto ce os ha enseñado es necesario Para el
desarrollo científico del planeta, lo que sucede es que el empleo dado a
esos inventos no es precisamente el ideal, el que algún día deberéis
emplear, y cuando llegue ese día se os pondrá al corriente de la forma
acostumbrada, alguien será el elegido en cada ocasión, y el mundo seguirá
su marcha con sus problemas y sus soluciones inevitables como inevitables
serán siempre las manipulaciones que los malvados seguirán empleando en cada
uno de los avances científicos que os brindemos.
No supe que
alegar y pensé:¿Idiotas han sido todos los que sacrificaron sus vidas
empleando todos sus esfuerzos y se les atribuyeron todos los adelantos
científicos conocidos? Cuando otros solo han hecho que disfrutar sin el
menor sacrificio, con engreimiento y el despotismo humano más execrable.
A veces cuando
escucho el canto de los pájaros y veo el esplendor de la naturaleza, pienso
que no es posible que los que sentimos esas sensaciones seamos imbeciles y
que tampoco puede ser que Leonardo de Vinci, Edison, Isaac Peral, Einstein,
los Hermanos Lumiere, Marconi, Bell, etc., solo fueran unos torpes elegidos
¿No , no y mil
veces no! No podía admitir tan inverosímil planteamiento. ¡No podía ni
remotamente considerar que los humanos del planeta tierra fuéramos imbeciles
de remate y que todo lo conseguido fuera por sugestión extrasensorias
propiciado e inducido por los extraterrestres, Los vigilantes del Universo
.
Unos seres que
no comprendo que interés tienen con inmiscuirse en nuestra vida y destino.
Después de las
anteriores reflexiones, ice una pregunta con trampa a mi amigo
extraterrestre.
¿Cuánto tiempo
hace que estáis controlando este planeta?
--Unos ciento
cincuenta años.¿Porque?
—Porque en ese
caso, si bien todos los inventos modernos se han hecho durante ese tiempo,
quedan muchos anteriores, fuera de vuestra intervención, como la pólvora, la
dinamita etc., lo que demuestra, que lo que afirmas tan rotundamente no es
tan exacto y no somos tan tontos.
—Muy astuto,
pero o creas que me has cogido en falso porque si bien estarnos aquí desde
hace ese tiempo, anteriormente hicimos algunos viajes de exploración y
estudiarnos la forma de acceder al dominio cerebral, eligiendo en diversas
ocasiones a las personas adecuadas para el desarrollo de esos inventos o
avances científicos, algunos muy mal vistos por la religión imperante en
ciertas épocas, lo que demuestra lo bestias que sois pues tenéis una
historia llena de guerras sangrientas, holocaustos otros magnicidios.
—Muy bien, según
tú, las personas de este planeta somos unos burros de torno y lomo incapaces
de crear nada
—! Alto Ahí! Yo
no he dicho tanto; solo que sois incapaces de inventar cosas - sin embargo
poseéis cierta aptitud para hablar, escribir y algo que nosotros no
conocimos hasta que llegamos aquí: ¡La música ¡ Y eso nos sorprendió
muchísimo
Asombrado
inquirí: — ¿Es posible que siendo tan avanzados ignoraseis la música?
—Mi interlocutor
me miró fijamente y después espetó con arrogancia --No solo la música,
también la poesía, lo que nos hizo pensar que sois muy diferentes en ciertos
aspectos intelectuales a nosotros pero sin embargo deberíais cuidar más el
hipotálamo, porque dentro de el esta la esencia de la vida. Ahí está lo más
importante que poseéis, ya no te puedo decir más, algún día cuando llegue el
momento oportuno elegiremos al hombre o mujer adecuado para que descubra la
importancia de ese órgano.
Y entonces
nuestra presencia aquí ya no será necesaria. Adiós amigo.
Y dicho esto
desapareció, dejándome inmerso en un mar de confusiones.