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EL VISIONARIO IMPOSIBLE
Durante el regreso de unas vacaciones estivales, viajando de noche a bordo de mi
automóvil en compañía de una excelente amiga, al adentramos por una carretera
secundaria que me ahorraba un buen numero de kilómetros y de tiempo por ser un
magnifico atajo, una extraña ráfaga de luz me cegó un par de segundos con tan
mala fortuna que perdí el control del vehículo, estrellándonos contra un árbol
de los que jalonaban el oscuro camino.
Cuando recobré el conocimiento del que estuve privado seis días en un hospital
de la comarca, me enteré de que estaba vivo de milagro, pues los bomberos
tardaron casi tres horas en sacarnos del amasijo de hierros retorcidos en que se
había convertido el coche, Desgraciadamente Lolita. mi amiga, falleció
instantáneamente en el accidente. Sin embargo, pese al tremendo impacto, yo no
había sufrido ni un rasguño salvo la perdida del conocimiento ya mencionada.
Dos días después. tras los pertinentes reconocimientos y pruebas a que me
sometieron los médicos, estos me dieron el alta y me permitieron que me
incorporase del lecho por fin, pues hasta entonces no me dejaron hacerlo bajo
ningún concepto.
Aquel día descubrí la anomalía de la que nunca me he podido recuperar.
Cuando iii al aseo a hacer mis necesidades biológicas y me puse ante el espejo,
me lleve una sorpresa considerable al no yerme en él reflejado pese a acercarme
hasta tocar con la nariz en el cristal, como seria lo natural y lógico. (Como se
veían todas las cosas de la pequeña estancia.)
Ante tan sorprendente fenómeno llamé al personal sanitario explicándoles lo que
me pasaba.
--j,Que no se ve en el espejo? —.Me preguntó la enfermera jefe con marcada
ironía como si yo pretendiera tomarle el pelo a la par que cambiaba insidiosas
miradas con las demás personas que allí estaban y que intentaban disimular la
risa con evidente esfuerzo.
--; Así es! Veo muy bien, perfectamente, pero mi persona, incluso las ropas que
llevo puestas no las veo reflejadas en el espejo. Aunque si todas las demás
cosas incluso a ustedes. Sin duda algo no debe haberme quedado bien en el
cerebro. ¡Exijo que se me atienda debidamente, pues no estoy dispuesto a que se
me considere un loco
Como es natural, los médicos, tras hacerme algunas pruebas llegaron a la
conclusión de que no me veía en los espejos ni en cualquier objeto reflectante
debido a mi gran estado de ansiedad por el accidente.
-Tal vez sienta culpabilidad por la muerte de su amiga.-(Afirmó el psiquiatra
con cierta convicción, añadiendo Como su caso ya he encontrado varios y todos
sin excepción se han curado con el paso de un prudencial tiempo. Haga ejercicio,
camine al menos cinco kilómetros diariamente y ya verá como se le pasan esas
manías. De momento le pongo de baja mientras dure esa anomalía.
Regresé a mi casa y tuve que ir diariamente a un gimnasio de recuperación
durante seis meses pero como el extraño fenómeno no remitía los doctores me
dieron de alta asegurando que me encontraba en perfectas condiciones para
desarrollar mi trabajo como agente de policía.
Fue por aquel entonces cuando trabé amistad con una linda jovencita a la que
invité a pasar un fin de semana en una paradisíaca playa de la costa brava.
Durante esos días nos hicimos un montón de fotografías y cual no seria mi
sorpresa al observar que la imagen de mi persona no salía en ninguna.
Cuando enseñé las fotos a la chica, (que desconocía mi problema, ya que nada le
había dicho antes,) inquirió risueña.
¿Acaso bromeas? Yo te veo muy bien y muy guapo en todas las fotos.
Admití que estaba de guasa pues no quería perder su amistad si me consideraba un
chalado o cosa parecida. Tan enamorado estaba de aquella joven que se llamaba
Isabel, que opté por casarme con ella si es que me aceptaba con mi sorprendente
defecto, así que le confesé todo sobre el particular. Indudablemente lo que me
dices es increíble pero yo te quiero mucho, y aunque estuvieras como una
regadera nada ni nadie podría apartarme de tu lado.
Me casé con Isabel. Un soleado domingo de mayo cuando paseábamos por las ramblas
de Barcelona nos encontramos con un dibujante que hacia retratos con lápices de
carboncillo y decidimos hacernos uno cada uno, Isabel quedó preciosa pero yo
corno ya intuía y fui comprobando, no salía en la lámina, parecía corno si
estuviese paseando un bolígrafo sin tinta o un palito por aquella cartulina ya
que nada pude ver de mi persona aunque todos los presentes aseguraban que había
quedado muy bien.
Aquella extraña enfermedad o lo que fuera se estaba convirtiendo en una
pesadilla que cada día que pasaba imprimía en mí un estado de desasosiego
insoportable haciendo que mi trato con las personas, incluso familiares se
tornase desagradable. Por eso inicié un sinfín de experimentos que resultaron
completamente inútiles como ya preveía de antemano.
Primero contraté a un pintor de renombre para que me hiciese un retrato al óleo
que resultó como era de esperar magnifico a los ojos de los demás menos para los
míos ya que yo solo veía el paisaje sin figura alguna. Después hice lo mismo con
un escultor pero enseguida vi que golpeaba una piedra con su martillo y su
cincel sin lograr para mi vista, arrancar ni un pedacito de ella. no. siendo así
para los demás que observaban como mi efigie se iba construyendo perfectamente.
Total, que en mi casa tengo A mi vista un cuadro con un magnifico paisaje y en
un rincón del jardín una enorme roca cuadrada.
Ni en la arena de la playa he podido ver mi cara dibujada
Después de tantos fracasos empezaron las típicas preguntas que se haría
cualquier mortal en mi estado ¿Por que me sucedía esto? ¿Tenia algún significado
este problema? ¿Quizás poseía algún don del que podía aflorar un beneficio
desconocido para mi? ¿Acaso aquella luz que me cegó provenía de una nave
extraterrestre o algo parecido, inconcebible para un ser humano?
No lo entendía, ni nadie lo podía comprender por mucho que lo estudiase, claro
que hay muchas cosas que aún no comprendo por mucho que me lo expliquen y que
para mi son cosas como de magia, como por ejemplo:
¿Cómo pueden volar los aviones, esos aparatos muchas veces tan enormes corno
veinte autocares, pesando miles de quilos? ¿Alguien sabe porque se produce la
electricidad? ¿Porque los músculos obedecen las ordenes del cerebro? ¿Como
pueden verse y oírse cosas y personas por la televisión sin haber ninguna
conexión entre los aparatos emisor y receptor? --¿Cómo puede funcionar un
teléfono móvil? Un aparato apenas de unos centímetros que contiene, un
teléfono, una calculadora, una agenda, un sin fin de juegos de marcianitos
similares, una emisora de televisión en color .un receptor también de esas
características, una cámara fotográfica digital de altas prestaciones, una
computadora interactiva, (lntemet). La lista seria interminable si nos ponemos a
hablar de viajes espaciales, de los misterios de la naturaleza y las cosas de
las religiones. Etc.Etc. En realidad todo en esta vida está rodeado de grandes
misterios que apenas podemos asimilar y que a pocas personas les hace perder el
sueño. Solo grandes intelectuales intentan encontrar respuestas, pocas veces lo
consiguen y la mayoría de esas veces se han de conformar exponiendo teorías más
o menos comprensibles.
Estando patrullando por la ciudad en el coche se recibió la orden de acudir
urgentemente a una importante joyería que alguien debía estar atracando puesto
que la alarma había sonado en la comisaría a la que estaba conectada.
Por estar muy cerca del lugar, fuimos los primeros en llegar recibiendo un
alubión de tiros de los atracadores que abandonaban el establecimiento con el
botín
Inmediatamente salimos del coche apostándonos detrás del mismo y repeliendo la
agresión de aquellos cuatro Ladrones que también se parapetaron tras los
vehículos por allí aparcados, como nosotros dos, pues esos éramos hasta recibir
refuerzos.
Uno de ellos salió corriendo como un loco disparando con una metralleta
abatiendo a mi compañero, y aunque me pareció que a mi también me había
alcanzado conseguí derribarlo dejándolo fuera de combate precisamente cuando por
todas partes empezaron a llegar más coches de policía
Viendo el cariz que habían tornado los acontecimientos, los malhechores optaron
por rendirse, terminando la contienda con el triste resultado de un policía
muerto y un atracador herido.
Nadie se apercibió que yo tenía dos agujeros de entrada por delante del uniforme
y otros dos por la espalda de salida. Nadie se apercibió de los diminutos
agujeros seguramente por el revuelo que se formo allí porque por aquellos
agujeros no fluía ni una gota da sangre.
Cuando arribé a mi domicilio al quitarme la chaqueta Isabel descubrió los
agujeros y sobresaltada me preguntó:
--¿Esta no es tu chaqueta verdad?
—Pues claro que es mi chaqueta. ¿De quien va a ser si no?
--Es que como está llena de agujeros.
--Bueno debe ser porque he tenido un poco de trabajo y tal vez se halla rozado
con alguna cosa,--dije intentando quitar importancia al asunto pues no pensaba
informarle de lo acontecido para evitarle preocupaciones, aunque me puse a mirar
los agujeros determinando que aquellos eran los balazos que de forma Ligera
sentí durante la breve contienda. Indudablemente los balazos habían pasado a
través de mi cuerpo de alguna forma dada la trayectoria pues uno estaba a la
altura del ombligo y el otro del corazón y pulmones. De ninguna forma dije nada
a nadie de aquello, ni tan siquiera a Isabel. Me asustaba pensar que de nuevo
iniciarían conmigo otra serie de experimentos, quizá muy peligrosos pues una
cosa es que yo no pudiera saber como era mi aspecto actual debiéndome conformar
con ver las fotos anteriores al accidente en que algo se trastocó en mi y otra
muy diferente el que los científicos pudieran pensar que yo era inmune a las
balas:
Posiblemente me desmontarían completamente para descubrir el misterio y eso si
no me disparaban para comprobar hasta cuantas balas era capaz de soportar, por
el bien de la humanidad y la ciencia. Aunque tenía mucho miedo a que alguien se
diera cuenta de mi nueva aptitud siempre que se presentaba una circunstancia
peligrosa procuraba afrontar el peligro, (que para mi era nulo) y así evitar que
algún compañero sufriera un percance, cosa que fue entendida de forma equivoca
por que empezaron a murmurar cosas como que si yo era un chulo que los quería
humillar en fin, que la vida es así, haces un bien y te cogen envidia los más
beneficiados.
En el cuerpo de policía ya casi nadie me hablaba exceptuando a los inspectores
jefes que me consideraban un policía valiente y ejemplar.
AL aeropuerto de Barcelona arribó un avión secuestrado por unos terroristas con
ciento cincuenta pasajeros como rehenes.
-Los secuestradores pretenden que les abastezcamos, pero tenemos la orden de
engañarles como sea, entretenerlos hasta que lleguen las fuerzas especiales, ya
en camino.
Inmediatamente se establecieron contactos con los secuestradores, advirtiéndoles
que el avión debido a las horas de vuelo efectuadas debía estar al menos una
hora hasta que se enfriasen los reactores porque sino no podría ni levantar el
vuelo con gran peligro de incendio de los motores.
-Déjense de tonterías y llenen los depósitos de combustible antes de que
empecemos a matar a los rehenes cosa que haremos en los próximos diez minutos.
Amenazó uno de aquellos secuestradores.
-De momento va tenemos diez minutos será preciso iniciar el simulacro de que
vamos a darles el combustible, así que vamos a inyectar en los depósitos agua y
que sea lo que Dios quiera pero esos no deben salir de este aeropuerto, usted,
teniente, se vestirá como- si fuera un gasolinero y procurará entrar en el
aparato con cualquier excusa que se le ocurra para enterarse de la situación, e
informarnos después.
Me dirigí al avión con un coche cisterna y uno de los secuestradores salió para
registrarnos por si alguno de los dos hombres portábamos armas o algún artilugio
electrónico, Momento que aproveché para decirle.-- tengo que comprobar los
medidores para efectuar su ajuste.
¿Qué ajuste ni que ocho cuartos, acaso te crees que soy tonto?
-Mire usted, si no me dejan comprobar los medidores y ponerlos a punto el avión
no podrá despegar.- El secuestrador me miró incrédulo y dijo.
Espera un momento hoy a consultar con el jefe.
-Sube.--me ordenó el mismo individuo que antes me registrase,--añadiendo--Si
intentas algo raro eres hombre muerto.
Ya en el interior del aparato pude darme cuenta de la situación, todos los
pasajeros estaban arrinconados al final del pasillo. Dos eran los secuestradores
que los apuntaban con sendas pistolas mientras que otro, el que parecía el
cabecilla se dirigió a mí, ordenándome. -Haga su trabajo rápido, no tenemos todo
el día.-- Ya en el compartimiento de la tripulación hice ver que manipulaba los
instrumentos ante el asombro de los pilotos a los que hice algunas preguntas
como. --jLa estabilidad horizontal esta compensada con el peso del combustible?
¿Tiene este avión interruptor logístico?
El piloto comprendió y me respondió. ----Será necesario sacar la presión
subyacente del motor derecho.
—Muy bien voy fuera y me avisa cuando todo este listo para efectuar la
recarga.(contesté)
Por desgracia el terrorista debió advertir algo extraño ya que me dijo. ---Tú de
aquí no sales vivo si el avión no sale volando antes de dos minutos, así que
menos cuentos y dile a ese que cargue los depósitos, ¡YA!-- Me asomé a la puerta
y grité al del vehículo de abastecimientos:--Puedes llenar los depósitos y
largarte pues yo me quedo invitado por estos cuatro señores tan amables.
--Dime listillo,¿Por qué has mencionado los que somos?
No me dio tiempo a contestar porque otro de los secuestradores gritó:—Jefe se
están acercando fuerzas armadas escondiéndose entre los aparatos y otros
vehículos. Salgamos de aquí rápido o nos freirán.
--Tranquilo ahora veras que pronto los freno.empezaremos matando a este
listillo.
Y como si fuera lo más fácil del mundo aquel hombre me puso la pistola sobre la
sien disparándome a boca jarro. La sorpresa de los dos hombres fue mayúscula
cuando vieron que vaciando sus dos cargadores en la cabeza, y en el resto del
cuerpo yo seguía tan campante. Tuve que actuar y rápido. Arrebaté el arma del
que en es momento terminaba de ponerle otro cargador y disparé sobre los que
antes encañonaban a los pasajeros y que venían corriendo y disparando. Pude
matarlos a todos pero como yo no corría ningún peligro y tampoco los pasajeros
de los que se habían desentendido momentáneamente, me conformé disparándoles a
las piernas dejándolos fuera de combate en un santiamén. A partir de ese
instante todo fue sobre ruedas pues les fui arrebatando las armas a pesar de que
seguían disparándome y cuando abrí la puerta del avión a los policías de las
fuerzas especiales que se imaginaban que ya no quedaría ni un pasajero en pié y
que se encontraban esperando ordenes escondidos aún lejos les grité: Ya podéis
venir todo esta controlado y resuelto. Aquello fue la gota que colmó el vaso y
al poco tiempo tuve que dejar el cuerpo de policía ante las desavenencias de mis
compañeros.
En realidad lo de las desavenencias casi fue una excusa para dejar aquel trabajo
porque. ya era demasiada la gente que me decía: --Hay que ver como te conservas
parece que te hayas quedado clavado en los veinte años. Y era cierto pues hasta
mi mujer lo decía. —No lo entiendo, estas siempre igual, como en las fotos de la
boda o como en esas fotos anteriores que tu ves, y además nunca enfermas. ¿No
tendrás un pacto con el demonio? Con el paso del tiempote tenido que viajar
mucho de un lado para otro, siempre con el temor a ser sometido a experimentos
por los médicos o por los científicos. Para subsistir siempre me busco trabajos
de alto riesgo, como bombero soldado combatiente, domador de fieras y cosas así.
lsabel, mi querida esposa falleció con noventa y tres años de edad, después
perdí el contacto con mis hijos, espero que no heredasen mis problemas o
cualidades.
He conocido a miles y miles de mujeres todas muy jóvenes que enseguida se
enamoran de mi pues afirman que tengo la experiencia de un hombre mayor siendo
tan joven y nunca me he vuelto a casar.. Todas sin excepción me aseguran que
estoy igual que esas fotos que me hice cuando me podía ver y de eso ya han
pasado trescientos cincuenta años. Mi mayor deseo seria poder morir, la vida ya
no tiene sentido para mi.
Fin
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